Quién soy

Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación? 

Prólogo de Don Quijote de la Mancha

MirandaTalgoSoy Carlos Alonso Cabezas, natural de Miranda de Ebro, población con marcado carácter ferroviario, al norte de la provincia de Burgos.

Al igual que Calixto Bieitio, realicé mis estudios primarios, la EGB como dice Belén Esteban, con los Jesuitas; de hecho compartíamos clase y recreo, en aquel enorme patio con cemento como lija, al decir de mi madre cada cierto tiempo en la zapatería y al decir continuo de mis rodillas, sempiternas de mercromina roja pasión. Por supuesto, el estar en pantalones cortos, incluso en pleno invierno y no sólo cuando hacíamos deporte, tampoco ayudaba mucho a las rodillas mercuricromas.

Por aquella época, mi peregrinaje semanal al quiosco de “El Viejo” era sistemático, para poder cambiar las novelas de Spiderman, Thor o Los Cuatro Fantásticos a razón de una peseta. Por cierto, me cabreó enormemente cuando lo pasó a dos pesetas. ¡¡¡ Eso sí es inflación !!!

A diferencia de Calixto yo seguí en Miranda, continuando con mis estudios de Formación Profesional, también con los Jesuitas. Eran los tiempos en que la Formación Profesional no había perdido tanto su esencia para la que fue creada, a mi modo de ver. Prevalecía una filosofía curiosa de la vida, transmitida por mis padres (sobre todo de mi madre) “Primero sacamos el oficio y luego seguimos”. De esa época tengo unos recuerdos maravillosos e imborrables, sobre todo de la colección de postales sobre monumentos que tenía el padre López. De mi participación en el equipo de baloncesto (¡¡¡ viajamos a Burgos en varias ocasiones !!!) donde nosotros éramos nuestros propios entrenadores. De los amigos.

De esa época también tengo mi primera lectura del Lazarillo y … del Quijote. Reconozco que esta primera vez fue obligada; pero bendita obligación. Desde entonces ya no me he “desenganchado”, ni quiero.

MonasterioYusoTambién por esa época fueron mis primeras visitas al Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, coincidiendo con los campamentos de verano organizados por los Jesuitas. Tenéis que ver su Biblioteca.

Seguidamente inicié mis estudios universitarios, primero en Vitoria y, tras el paréntesis del Servicio Militar (sí, soy así de mayor) me trasladé a Valladolid para continuar.

Mi primera experiencia profesional fue como soldador de aluminio de trenes, de regreso a Miranda, compaginando mis estudios y prácticas informáticas con un PC Inves, adquirido con parte de mis primeras nóminas como soldador.

Y libros, muchos libros. Al decir de mi hermano, sufro una rara enfermedad denominada Papelomanía. Yo creo que no, porque también me gustan las versiones electrónicas.

También empecé con mi primera cámara réflex. Maravillosa Minolta. Con el tiempo conseguí hacerme con un muy buen equipo digital, el cual no hace mucho unos amigos de lo ajeno se “llevaron” de mi casa. Por cierto, si por alguna rara coincidencia de la vida, alguno de esos amigos de lo ajeno está leyendo esto, me gustaría decirles con respeto y humildad, que tengo a su disposición los estuches de los objetivos. Yo no los necesito ya. Indíquenme, por favor, un Apartado de Correos, por ejemplo, para hacérselo llegar.

Tras mi aventura relacionada con el aluminio, regresé a Valladolid para trabajar como informático en la principal empresa de transporte urgente del país y hasta ahora. Actualmente soy el responsable informático de la delegación de Valladolid, entre otras cosas.

PuenteHispanoamericaMe encanta la Música, en casi todas sus formas. Nunca he ido a un concierto; pero, si alguna vez me decido, será de Bruce Springsteen. Serrat maravilloso, también me encanta. La Música Clásica, es algo más que una pasión. Uno de los grandes placeres de esta vida es, sin duda (que no requiera actividad física, me refiero) escuchar La Misa de Requiem de D. Wolfgang Amadeus, por poner un ejemplo, así vuela pluma. ¿Lo habéis probado?

Me apasiona la Informática, la Historia, la Fotografía y los libros y de manera especial los libros antiguos.

Como rara afición, según algunos de mis allegados, tengo la de coleccionar páginas escaneadas de códices iluminados, libros antiguos, atlas, mapas, etc.

Y esta es mi historia.